APRENDIENDO A AMAR
Marzo 28, 2008
Retomar viejas conversaciones, retomar grandes amistades, hablar con el alma en las manos…
No hemos sido educados en el amor, la mayoría de nosotros hemos recibido una educación basada en un pragmatismo preventivo, en un “por si acaso” demoledor y aplastante, en un prevenir antes que curar que si no se aplica correctamente, puede hacernos más pupa que bien. Qué coñazo más insufrible. La capacidad de previsión, propia y característica del cerebro e inherente al ser humano, no finaliza su desarrollo hasta la adolescencia tardía, momento en el que el lóbulo prefrontal madura y nuestro cerebro alcanza su estado ideal, de manera que todas nuestras neuronas, por sí solitas, se conectan en sintónica perfección (mielinización). Con todo esto, lo que a una le dan ganas es de cagarse en el puñetero sistema educativo, el de casa, el del cole y el de todos los mayores que ¿protegían? mi mundo cuando era enana (ahora soy super-alta) y que se empeñaron en adelantar lo que mi desarrollo fisiológico por sí mismo me daría junto a las propias experiencias….y me acuerdo de Ayla cuando era chiquitita.
En cambio, al menos esta es la conclusión a la que ayer llegamos una bella asturiana y la que escribe tras una linda dialéctica sensorial, no hemos sido educados en el amor, no sabemos hablar con amor, nos cuesta tremendamente decir “te quiero”-o no decirlo, pero sí hacerlo-, entendiendo que eso sólo lo podemos “confesar” (qué horror!!) a los más próximos a nuestro alma, a los que comparten nuestros pedo-caca-culo-pis.
Y todo en la vida admite la metáfora del papel-regalo. Es decir, sacar los regalos sin papel nos resulta de una dificultad que roza la estupidez, tenemos que hacerlos pomposos y extravagantes. Y tanto es así que hemos acabado extrapolando el juego del regalo a nuestros propios cuerpos, nos convertimos en regalos-sorpresa porque alguien nos vendió que la envoltura, la insinuación y la expectación que ello provoca, es mucho mejor que evitar a nuestros paralelos la traducción que requiere el lenguaje de signos y códigos así como el santo protocolo que parió a todos. Y, de nuevo, tanto es así que hemos llegado a creer que somos regalos para el resto de la humanidad, nos creemos tan especiales que olvidamos que el resto también lo son, que el resto son regalos, que el resto son regalitos de la sociedad, con la coqueta -¿o, tal vez, cobarde? envoltura y la vanidosa insinuación.
Y, al fin, concluimos en la estúpida cobardía de la opinión ajena, o lo que es lo mismo, en la inseguridad de la propia opinión. ¿Somos cobardes o hemos sido educados en un mundo que constriñe la expresión del amor y fomenta la prevención como sistema de vida? Y, digo yo, ¿no es lo último alienarse con la corriente ácrata? Pues coño! empecemos la locura de la libertad por nosotros mismos, que no se puede hacer algo que no se siente desde las entrañas.
Y no me da miedo decirle a un amante que me enamoro de él, porque así lo siento en ese momento. Y no me atemoriza un ya no quiero verte porque me hago daño contigo. En cambio, me horroriza el que se justifica con absurdas excusas a fin de evitar un simple “¡tengo ganas de verte!¡porque te echo de menos!¡eres importante para mi!¡corre, ven pronto, porque te quiero ahora, cerca de mi!”
Y no pasa nada, señoras y señores –y esto me lo escucho con las orejas limpias de cera porque soy la primera constreñida-. No pasa nada de nada, que vamos a salir indemnes, que no hay pupas para el corazón por decir o hacer sentir lo que se siente, que si hay dolor no será porque nosotros hemos dicho lo que exactamente en ese momento queríamos decir y sentíamos por toda nuestra piel. Que el dolor llega porque tenía que llegar así como la felicidad también lo hace, y el miedo pavoroso al dolor tampoco nos permite sentir la felicidad. Que lo que dure ese sentimiento –los hay efímeros, volubles e imperturbables- hay que vivirlo, hay que sentirlo y que hay que sacarlo fuera, que hay que disfrutarlo por todos, por nosotros y por ellos.
Que los padres eduquen a sus hijos en el amor, en la expresión libre del amor, en la tranquilidad del amor.
Que los hijos aprendan a amar, a sentir el amor, a hablar del amor y a hacer sentir al otro su amor por él.
Que los amantes se sientan amados, que sepan amar, que sepan comunicar ese amor a cada instante, que los segundos pasan y nunca regresan, aunque no seas el hombre de mi vida, en ése preciso instante te puedo amar, aún sabiendo que mañana no habitarás mi cuerpo.
Que durmamos, despertemos, comamos, trabajemos, caguemos(nuestras almorranas lo agradecerán), follemos y arranquemos la piel del otro con amor, que hagamos el amor por todas partes y con todos.
Que nos sintamos, que nos mimemos, que nos juguemos el amor con amor, no con miedo, no con temor, que el amor no nos quema, porque el amor lo sentimos nosotros, y ese fuego nos quemará si lo dejamos dentro.
Que aprendamos a amarnos a nosotros mismos. Empiezo por mi!
QUE EL MUNDO SEA UNA ORGÍA DE AMOR.
Os envío millones y millones de sabrosos besos.
Os deseo millones y millones de amorosos orgasmos para vuestros amorosos cuerpos







Marzo 29, 2008 a las 1:54 am
Jaaaaaa.
Que lindo, carajo!!!!
esas son las cosas que me da gusto leer.
El miedo es el tremendo cáncer que nos impide.
y el miedo no es nuestra naturaleza.
ya me enamore de ti, de tu pluma, de tu corazón, de tu mente.
besos,
guille
Abril 1, 2008 a las 10:19 pm
Qué grande es el amor!!
A mí también me da gustito leer algo así…
Porque creo en ÉL…
aun cuando me abandona,
aun cuando me hace daño,
aun cuando no me parece suficiente,
aun cuando vuelve mi mundo del revés,
aun cuando me vuelve a mí loca,
aun cuando sé que los míos sufren por su escasez,
aun cuando ya no existe,
aun cuando no se quiere ir por más que yo se lo pida…
Decir que se ama, cuánto se ama y cómo se ama a quién se ama, en voz alta y sin pudor… al principio, puede parecernos inútil, sin sentido; puede ruborizarnos porque pensamos (gran error) en lo que pasará por la mente del otro, olvidando que lo que verdaderamente importa es lo que nos recorre por dentro a nosotros: al que lo siente y tiene el valor y la entereza de manifestarlo, afrontarlo, padecerlo, experimentarlo y, al cabo, hacerlo posible…
Lo más importante de que exista no es a quién irá dirigido, sino todo aquello que es capaz de revolver en aquel que lo porta consigo… y todo lo que le lleva a recorrer, todo lo que le hace palpar, todo lo que le enseña, todo lo que le da…
POR TU AMOR, EL QUE NADA TIENE QUE VER CON EL MÍO… PERO TANTO TIENE QUE VER CONMIGO.
POR MI AMOR, EL QUE NADA TIENE QUE VER CON EL TUYO… PERO TANTO TIENE QUE VER CONTIGO.
TE QUIERO, MI AMOR.
Abril 3, 2008 a las 9:24 pm
AAAAayyyyyyyyyy mi niña q bonito escribe y q cosas mas lindas expresa.
Q si cielete, q hay q romper las barreras q nos ponemos al amor, sea del tipo q sea, y desechar ese miedo a expresarlo.
Q lo peor q te puedes llevar tras un “te amo” es un “pues yo no”, pues nada, chico (o chica), tu te lo pierdes. q ser amado es muy bonito (sobretodo sentirse amado) pero amar xq si lo es mas.
Y ahora un inciso. Nunca he escrito muy bien, xo ahora q llevo un parón tan grande en esto de expresarme ciberneticamente me siento tontita con las teclas. Nada, q no soy capaz de plasmar todo lo q siento y lo q kiero decir.
Pues eso, pimpollo, q te kiero un güevo, xo tu eso ya lo sabes.
Abril 3, 2008 a las 9:26 pm
AH! y cacho de fotos q pones!
Un crítica (solo una, vale?): no las podrias poner un pelín mas grandes?
MUAK Y REMUAK
Abril 3, 2008 a las 11:07 pm
Beita, si colocas el ratón sobre la foto y clickeas se abre un enlace directo al archivo. Verás la foto ¡¡¡super-super-supergrande!!!
En cuanto a críticas, puedes poner las que quieras, aquí lo que no se vale es que me digan que me van a meter algo por algún sitio, o algo relacionado con el conflicto vasco -porque no tenemos ni idea- o tal vez que me vejen en mi propio espacio.
Que soy puta, pero la cama no la pongo.
Conclusión: tu opinión, desde el respeto, siempre será válida. Diga, rediga o contradiga. Desde el respeto, vale
Besos y orgasmos para ti cielo, con muuuucho amor
Abril 9, 2008 a las 12:51 pm
Me quito el sombrero, Bebe, es que me lo quito…
Hoy, tu reflexion me ha llegado muy dentro. Hoy, la he hecho mia. No se si sera porque mi persona esta pasando por una etapa en la que el desamor que siente es lo principal, y es en contra de lo que tu luchas o por lo que pones el grito en el cielo hoy, o por que, pero el caso es que me he identificado con tus palabras, sobre todo, con uno de los parrafos.
Referente a decir “te quiero” mas habitualmente, afortunadamente, estamos aprendiendo. Si nos hubieramos dado cuenta antes de lo que llena decirlo, seguro que lo habriamos dicho mas veces.
Pero nunca es demasiado tarde si se hace con todo el corazon.
Tu, como cualquiera de vosotras, arrancas lo mejor de mi con tu manera de ser, llamese como se llame.
TE QUIERO CIELO.
Un muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuua.
Junio 19, 2008 a las 7:16 am
Somehow i missed the point. Probably lost in translation
Anyway … nice blog to visit.
cheers, Pronation.
Julio 22, 2008 a las 7:12 pm
Estaba navegando por la red y no se como he llegado a tu blog la verdad, pero ha sido lo mejor de que me ha pasado esta tarde (el ultimo dia de trabajo antes de las vacaciones), me parece sincero, directo, se pueden sentir y tocar las palabras que expresas, me gusta lo que dices y como lo has dicho, porque es la puta verdad.
Una nueva lectora de tu blog.